5 de Noviembre
de 2004.
PIDO LA PALABRA II
Las
comunicaciones al Interior del Imey
Estamos
entrando en una nueva era de las comunicaciones, de la era escrita y
la audiovisual hemos llegado a la era digital. Estos cambios han sido
tan rápidos y tan recientes, que nadie sabe cual será
el siguiente paso.
Al
interior del Imey hemos vivido y experimentado estos cambios. Del Boletín
Informativo hemos pasado a la era digital, que si bien es cierto tiene
grandes ventajas, no ha llenado las expectativas de todos los miembros
del Instituto.
Para
debatir este tema abrimos una vez más nuestra sección
PIDO LA PALABRA. Esperamos sus aportes, juntos podemos construir un
Imey más fraterno y solidario.
Usted tiene la palabra
Sitio
de Encuentro
Incomunicados?
LEVANTEN
LA MANO LOS QUE QUIEREN QUE VUELVA EL BI.
(Bájenla... 98%)
Decía
un escritor Español: "Por mucho que corran los años
y por más que cambien los tiempos, siempre habrá en el
mundo alguien que cuente una historia y otro que se siente a escucharla"
pero yo os digo: "Por mucho que avance la técnica y por
mas que evolucionen las comunicaciones siempre habrá alguien
que escriba una cosita, que narre una historia en un papel y otro que
se siente a leerla" La ausencia del Boletín Informativo
en el IMEY ha sido lamentada publica y privadamente. Sin duda alguna
Sitio de Encuentro ha sido bueno y un esfuerzo por ponernos al día
en comunicaciones, pero a mi modo de ver, y el de otros, no ha logrado
mantenernos conectados. Nos sentimos tremendamente desinformados. No
se conocen decisiones oficiales y nos vemos obligados a rebajarnos al
runruneo, cuando no al chismorreo. El vacío se nota en toda parte.
Pero lo simpático y paradójico es que inclusive en los
centros de "modernas luces" existe una pereza congénita
para acercarnos a estos aparatos.
Otra
cosa que nos alarma sobremanera es la pobreza de la participación
en nuestro Sitio, que parece ni ser sitio, ni ser de encuentro. Nadie
se encuentra con nadie. Nos estamos congelando. ¿Qué nos
pasa que no contamos, que no narramos nada? "Si no somos capaces
de contar, dice Walter Benjamín, es porque hemos perdido la capacidad
de compartir experiencia." "Soy, luego cuento" (Paul
Ricoer) la persona humana es fundamentalmente narrativa. Esto lo experimentamos
especialmente en los medios Africanos donde la gente consume la mayor
parte de su tiempo en contar, narrar, conversar. Y nosotros nos estamos
volviendo mudos. Nos estamos dejando enfriar por los computadores. El
padre Oscar Osorio, nos vive regañando por nuestra pasividad
frente al Instituto, y tiene razón, porque ahora ni contamos.
Como
gente profesional en la misión, deberíamos inclusive valorar
la teología narrativa. Hacer y crear teología. Volver
a una teología capaz de engendrar nuevas historias. Expertos
en interpretar relatos. Karl Barth decía que "La reconciliación
es una historia", y que "Tenemos necesidad no solo de predicar
a Cristo sino de CONTARLO". "Nuevas formas narrativas, que
no sabemos nombrar están a punto de nacer; formas narrativas
pueden cambiar, pero no pueden morir" (Paul Ricoer)
Si
somos conscientes de que la comunicación es importantísima
entre nosotros porque fortalece nuestro sentido de pertenencia y practicamos
el derecho a opinar, dialogar y ser escuchados, entonces el BI tampoco
puede morir. Es decir podemos "hacer esto sin omitir aquello",
estas dispuesto a contribuir? Y como terminaban las carticas las viejas
de mi pueblo, que la virgen los acompañe y espero contestación,
o sea tu reacción. Un abrazo.
Nicolás
Vásquez Molina.
Bogota. nov.1.2004.
MENSAJES
ENVIADOS (PIDEN LA PALABRA)
Con todo respeto. Pido la Palabra.
Pido la Palabra nos lleva a esos momentos inolvidables cuando en el
Instituto tenía verdaderos centros de formación y cultura.
Hablo, de las academias de literatura en el Seminario Menor; de filosofía
y teología en el Seminario Mayor. Momentos en donde se veía
la capacidad intelectual de los futuros Javerianos. Ahora, lo que nos
ofrece hoy, son nuevas tecnologías que identifican un mundo totalmente
diferente y dentro del cual, muchas personas se desenvuelven con mucha
propiedad y otras luchan por sobrevivir a toda costa.
Los
profetas actuales del Imey quieren que nos metamos dentro de este mundo
de la cibernética, nos invitan a hacer cursos de computador,
medios de comunicación etc. Quieren que el Imey, esté
actualizado, y luchan a como dé lugar para que todos sus miembros
estén online. Que se beba el Espíritu de Monseñor
Builes, pero no en libros anticuados, sino con modernos medios de aprendizaje.
Los consejos evangélicos vividos y vivenciados a través
del Internet son más digeribles y nos ponen a vivir la consagración
o promesa jurada, en forma menos obsoleta y anticuada. El proyecto comunitario
mostrado con diapositivas modernas, atractivas y llenas de calor, es
una invitación a que por fin creamos en esto y le paremos bolas
a la X Asamblea General"
No
crean, me encanta los medios de comunicación, el computador,
el Internet. pero definitivamente me meto en ese grupo altísimo
del Imey que seguimos añorando el BI, como una forma que tiene
el Gobierno General de mostrarnos el pensamiento de la Iglesia misionera,
la vida y el trabajo de nuestros compañeros en el campo de Misión,
y sus propias orientaciones
Lo uno y también lo otro:
Ciertamente, se pudieran publicar desde Medellín (no desde Cambodia)
con un equipo calificado, dos o tres páginas bien diagramadas
sobre el acontecer javeriano (un ejemplo, el caminante de las Teresitas),
que no ocupe mucho espacio, fácil de bajar y sobre todo que provoque
sacar copias en la impresora para los compañeros que no tienen
computador. Pero el BI oficial no debería acabarse: los que viven
en Medellín lo desean mes por mes y los que viven fuera del país
algún día les llega, pero qué alegría, tener
algo de nuestro Instituto en un folleto bien diagramado y oficial de
la Comunidad.
Se pidió en esto del BI, como en otras decisiones del Consejo
actual la opinión de la mayoría del Imey?....aquello de
la " comunión y participación" apenas ha servido
como título de algún articulo peregrino.
Bueno, repito, con todo respeto. Oscar Lopera Villa.
PIDO
LA PALABRA
Me
alegro de leer el tema de las eras manuales, electrónicas, virtuales,
computarizadas y digitales. Cualquiera que sea la época, si no
existe la buena voluntad de leer, aprender, relatar como lo dice Niko
y compartir con los demás nuestras inquietudes externas e internas
en el Imey, nunca habrá comunicación, no existirá
un verdadero compartir que nos ayude a todos a crecer, seguiremos incomunicados
aunque tengamos un equipo de 200GB de potencia en nuestra pieza. Servirá
el computador para bajar la música, videos o paginas que quiera,
mostrar las imágenes y aprender mucho a nivel personal, cargarlo
de archivos personales llenos de riqueza para los demás que nadie
en realidad conocerá, seguiremos adquiriendo títulos de
universidad o empíricos en comunicaciones pero nunca nos comunicaremos
en verdad si no existe la buena voluntad de hacerlo.
Por
lo tanto, me pregunto y le pregunto a los que leen esta pagina (en el
Imey el 90% de los miembros tiene correo electrónico personal
y solo un poco porcentaje lee el sitio de encuentro o pedimos la palabra
para opinar), ¿Serán los medios los que nos afectan o
seremos los mxy los que no nos comunicamos?
Ahora
que he estado este año en el departamento de animación
misionera y muy ligado a la parte de comunicaciones en el Imey, miro
que las mismas preocupaciones de otro tiempo para aportar en el Bi las
tiene Camilo en estos momentos.
Preguntémonos,
cuantos hemos enviado artículos, reflexiones teológicas
y culturales, relatos de misión, diarios de campo, etc, fotos,
elementos al museo... para compartirle al Imey. La incomunicación,
el silencio, el chismorreo, las decisiones, en fin, la historia del
Imey, ¿será que los únicos responsables de escribirla
y hacerla significativa para todos son los miembros del consejo?¿Los
que escriben desde Cambodia o Medellín?. No. La comunicación
es tarea de todos.
El
mismo hermano que inicia este cuestionamiento a nivel del instituto,
sabe de los esfuerzos que hay que hacer para comunicarnos y hacer teología
y crecer en la vida fraterna y espiritual en cada una nuestras misiones.
El mismo sabe que no es suficiente escribir y cuestionar si después
nos callamos hasta tres meses con el compañero de casa o si solo
esperamos la evaluación mensual o anual para decir las cosas.
En
todo caso hermanos, pido la palabra y espero que Dios nos ayude a ser
más significativos para los demás, en otras palabras a
comunicarnos más.
Con
aprecio Javeriano.
Luis Arturo Villegas, mxy