No. 70 - 24 de marzo de 2006
Contenido
REFLEXIONES SOBRE UNA DECLARACION OFICIAL
ELPODER DE LA IMAGEN O EL VALOR DE LA PALABRA
NOTICIAS BREVES
CONFERENCIA SALIDA DE VILLAZON
REFLEXIONES SOBRE UNA DECLARACION OFICIAL
En un interesante documento, (sin fecha como acostumbramos hacer los Javerianos con los documentos que podrían hacer historia), el Padre General sale al quite sobre el tema de la formación en el IMEY, ante los comentarios, no muy positivos, que crecen cada día en el Instituto sobre el tema.
La intención del documento puede ser: o una explicación no pedida a una situación que se agrava cada día y así afrentar un ambiente que se juzga adverso a los programas 2002-2008. O una declaración firme y oficial de la nueva filosofía de formación en el IMEY, que se insiste en imponer.
Ya aparecida esta declaración oficial de gobierno, se hace necesario pedir que salgan a la luz las opiniones de los misioneros, negativas o positivas, sobre el tema. Llegamos a la mitad del gobierno y a la Asamblea Consultiva, preparatoria de Capítulo General: un momento de verdad importante y oportuno para que cada Javeriano hable claro y en un comentario constructivo. Si como vamos, vamos bien, sigamos bien., Y si no, retomemos lo que hay que retomar, pero no lo dejemos para después.
Se nos invita a mirar 60 años atrás de los que se dice que lo de entonces nos llevaría al caos, pues éramos una comunidad con miras a las solas realidades colombianas, donde se atendía principalmente al aspecto cultural y de religión y el reto lingüístico se reducía a Colombia. Y a eso se dedicó el Instituto. Se nos previene de anacronismos si creemos que en 60 años no ha cambiado el mundo y niega que se nos planteó la apertura a las culturas, al ecumenismo, al diálogo interreligioso, a la espiritualidad misionera. Y que no anhelemos que la formación de hoy sea como la de hace 60 años.
¿A quienes se refiere sutilmente el comentario institucional? ¿A asegurar que se niega el paso del tiempo y que todo debe ser como en los años 40? ¿Quiénes no se abren a las culturas y no se hayan metido en las culturas primitivas con cercanías a veces hasta heroicas? ¿Ya se olvidó el Sarare y el Vaupés y los manglares del Pacífico? ¿O esas no son culturas que valgan la pena? ¿Quiénes se niegan hoy al diálogo?, ¿Quiénes rechazan hoy el ecumenismo del que hace parte integrante el diálogo interreligioso? Y son viejos misioneros de los detestables años 40. No encuentro hoy en el IMEY gente que se haya enredado en el ayer como un corcho en un remolino.
Nunca el Seminario fue exclusivo para el estrecho mapa de Colombia. Simplemente se trabajó en el lugar y con el pueblo donde se inició el misionerismo Javeriano y “la espiritualidad misionera”, tanto en la Costa como en las comunidades primitivas del Sarare, del Vaupés, del Pacífico, metidos de lleno entre ellas con ejemplos espectaculares de verdaderas misiones extranjeras (término bien ambiguo por cierto, que entonces se entendía que no era limitado a Colombia sino que abarcaba América y Asia, y África y Oceanía: nunca hubo en Yarumal dudas sobre esto y la formación siempre miró hacia allá) Pío XI y Propaganda lo repitieron: primer en Colombia y en América y luego en todo el mundo. Por ello no nos toma de sorpresa lo actual, pero no negamos lo primero.
No adelantamos acontecimientos. Es ofensivo calificar el IMEY de entonces limitado por los límites del país. Es ignorar. La identidad no está en evangelizar en el África ni halar el suahili. Por lo demás se puede confrontar cualquier zona misionera de Colombia y América con la de ultramar.
Y si no estaba limitada la acción, menos la convicción y la intención y la seguridad de una vocación y tampoco la vocación “ad vitam” e “in quavis mundi plaga”. Y no solamente estaba y está escrita en el librito de las Constituciones. No olvidemos que desde 1938 ya se miraba al IMEY como la gran reserva misionera, así lo pensaba Pío XI y Monseñor de Unzalu y muchos obispos del mundo. Y que ya en 1962 nos listábamos para el viaje al Congo. Las circunstancias lo aplazaron hasta los años 80, pro nunca se aplazó la decisión. Monseñor Jaramillo, Superior General, declaró que la fecha de 1962 apenas se puede comparar con la del 3 de julio de 1927: quedamos armados para la misión “Ad gentes”: ha quedado la puerta abierta y no se iba a cerrar.
Los anteriores comentarios se refieren a los sitios de trabajo, pues las ideas de este documento hablan especialmente de 16 países, de las 35 lenguas que hoy hablan los Javerianos, de diálogo interreligioso, de realidades y culturas complejas, de cuatro teologazos dispersos por el mundo, de 51 teólogos. Y el argumento: que en el año 70 solo había siete y los de hoy hablan 15 idiomas.
Es que el meollo de la cuestión no es el número y las estadísticas. Las inquietudes de los que “añoran los años 40” no es el número de seminaristas, ni los 15 países, ni las 35 lenguas, ni la comunicación interreligiosa, ni la diversidad de las culturas.
La preocupación es quiénes están allí, con qué fundamentos eclesiales y teológicos más que etnográficos y sociológicos, con qué clase de discipulado de Jesús, antes de la inserción en las culturas. En que grado se ha asumido el carisma y la espiritualidad del fundador y la historia del IMEY y la lucha generosa y constante por cumplir el “Hágame santos o no haga nada”; con qué entrega sin condiciones dentro de las normas estatutarias del Instituto. Por qué es más importante en el ciclo de formación de los seminaristas los espacios de convivencia en grupos y lugares aún no de misiones, que la intensidad de la formación académica e intelectual. Por que ser primero activos de la catequesis que conocedores y convencidos de los principios y normas evangélicas y eclesiales.
Lo que preocupa son los contenidos, los sistemas y la atomización de los insustituibles y completos años de formación en el Seminario. Inquieta que sea lo mismo un formador en parroquia-misión, con otros mil compromisos, o en el seminario tiempo completo. Y es que los seminarios no han pasado de moda y no los podemos catalogar como sistemas anacrónicos de hace sesenta años.
Aunque se diga que tenemos 25 sacerdotes en formación para 51 teólogos (1 por cada 2 alumnos), hoy no tenemos misioneros aptos para enseñar ni teología ni moral, ni derecho, ni pastoral, ni misionología, ni pastoral misionera (si es que la queremos individualizar). Pero sí muchos doctores y titulados. Por eso tenemos que enviarlos a universidades y a cursos a distancia: que otros los formen sacerdotes y teólogos y nosotros los enviamos ya diplomados a comunidades rurales con todo lo complejo que reconocemos de las culturas desconocidas y que aprendan prácticamente solos desde el primer año de ingreso al seminario.
La instrucción académica es fundamental en la formación: suficientes currículos académicos dictados por profesores-formadores, conocedores y convencidos del Instituto, de las misiones, y del carisma fundamental. Formadores para ser religiosos y sacerdotes misioneros y no solo para descubridores de nuevas culturas. Se habla de 25 misioneros dedicados a la formación (los de promoción vocacional son integrantes de la nueva escuela de formadores). Hay que recibir esta infamación con beneficio de inventario o dar al concepto “formación” una acepción más amplia: asistente de disciplina, propagandista de una carrera, asesor de investigaciones misioneras, etc.
El principalísimo oficio de formador que implica ser formador de seminario, desapareció; la función de director espiritual, se suprimió por inútil e innecesaria: cada cual busca su orientación espiritual donde mejor le parezca dentro o fuera y con quien quiera: es solamente un consejero ad casum.
Se vive en una disciplina laxa calificada de “responsabilidad personal”, de hombres mayores y maduros, que soporta cualquier ausencia de los responsables de las casas de formación con bastante frecuencia. Y aún se importan como asesores espirituales, aspirantes a otros institutos y se sedimenta la selección en una base notablemente grande de psicología más humana que religiosa. No es de poca relevancia el que formadores de primera línea dejen no solo el oficio sino el instituto después de buen tiempo de incertidumbre.
De manera que la formación no consiste en estar en Asia, África o Bolivia, hablas 15 idiomas y vivir al lado de culturas ancestrales aún en los primeros años de vida javeriana. Y menos la formación debe ceñirse a formar misioneros para determinada forma misionera, llamada lindamente de primer anuncio (otra expresión bien ambigua y difícil de explicar).
Para la validez de una experiencia se ha de tener previamente el conocimiento de lo que se va a experimentar y para qué se va a experimentar, colocando como centro de la formación sacerdotal javeriana la espiritualidad cristiana sobre pautas muy claras que dio el fundador. Poco se parecen a la figura del fundador las realidades actuales de vida interior, fidelidad a la Iglesia, constancia en el trabajo, celo hasta el sacrificio por la salvación del hombre, obediencia sin tantos argumentos y condicionamientos, vida y virtudes clericales testimoniales, vida sencilla y austera, oración íntima, que muchas veces vemos entre nosotros. Lo que tanto se habla de contemplación en la acción, hasta ahora no pasa de reflexiones personales originadas en una piedad individual. Podíamos traer ejemplos: se admira y acepta como auténticos analistas y teólogos del fundador y de su carisma a personas que rechazan la Iglesia católica, los compromisos sacerdotales, la autoridad del Papa, etc. No se reconoce servicio misionero sino en ultramar, por personas que no soportan una vida misionera ni comunitaria. Las misiones que son de verdad, en Colombia, son de segunda categoría en vía de extinción y se les da la mínima atención en misioneros y ayudas. Solo se habla de las misiones de Asia y África y para ellas se destinan buenos aportes de entidades extranjeras con misioneros dedicados a cubrir sus necesidades.
A eso a llegado la formación de los últimos años. África Asia son de verdad nuestra VISION, pero no lo única. Y de pronto se nos convierten en vallas publicitarias: solo ellas aparecen en la propaganda vocacional y nuestra revista Yarumal no tiene más tema.
Ante esta realidad, promovida intencionalmente podríamos clamar: Venciste Galileo”. Pero no podemos callar. Y creemos que no están en buen camino ni con la fidelidad y honestidad necesaria los que de hace varios años vienen echando las bases de un nuevo IMEY, sin carisma de fundadores.
Yarumal, marzo 23 de 2006
Manuel José Agudelo Mejía mxy
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El poder de la Imagen o el valor de la Palabra
Por Vicente Aníbal mxy
El nuevo déspota de la sociedad es la ‘imagen’, la apariencia y las formas; el peinado y la sonrisa. Lo que antes hacía el pensamiento, hoy hace el aire del dirigente, su capacidad de sonreír y mentir sin inmutarse en las entrevistas, su habilidad para convencer desde la pantalla. La imagen es el nuevo dios, aunque sea atorrante.
La explotación de la imagen es la nueva versión de la ciencia política. Las campañas son concursos en los que se venden poses. El voto gira en torno a los rostros; tras ellos las tesis se evaporan. No es raro que a la política accedan -y con éxito- gentes de la farándula, profesionales de la imagen y campeones de la frivolidad.
Hombres y mujeres del mundo audiovisual han pasado de las pantallas al escenario político y han marcado pautas en los episodios electorales. Y hasta han cambiado las costumbres y las estrategias de los partidos, al punto que hoy al poder se llega a través del ‘marketing’, que no es sino la explotación científica de la imagen.
No es malo que algunos dirigentes políticos, religiosos, deportivos, etc; se vayan transformando en gentes de apariencia razonable. De seguir la tendencia, los gordos, mal trajeados y gruñones se extinguirán como figuras representativas. No es malo que la compostura prevalezca en las peores circunstancias. Lo peligroso es que la imagen no pase de ser apariencia y frivolidad.
En el mundo audiovisual, el liderazgo se confunde con la ‘buena imagen’, de allí la trascendencia de los sondeos, transformados en la conciencia utilitaria de los dirigentes. De allí que la política moderna sea el resultado de una curiosa mezcla de evaluación de la opinión pública, dinero, muy pocas ideas y bastante imagen.
El poder en la democracia moderna está en los sondeos, porque ellos determinan las conductas de los poderosos. Lo grave es que no siempre hay coincidencia entre lo que al país le conviene con lo que al pueblo le gusta.
Ejemplo: al pueblo no le gusta pagar impuestos, pero al país le conviene que se genere conciencia tributaria. En esos casos el dirigente queda crucificado entre el ‘interés nacional’ y la ‘opinión nacional’. Es que no siempre el pueblo -la materia prima de los encuestadores- tiene la razón.
Con frecuencia no la tiene, y en esos casos, la filosofía predominante en el mundo audiovisual entra en crisis, porque el líder -si lo es de verdad- tendrá que descomponer su imagen y cambiar la condescendencia por la firmeza. Los pueblos finalmente aprecian en alto grado la firmeza. Churchill no se cayó del gobierno cuando les ofreció a los ingleses un escalofriante programa de ‘sangre, sudor y lágrimas’.
Quedarse en el mundo audiovisual es peligroso. Los espejos distorsionan los hechos e inducen a error. Por eso es necesario que no se prescinda de la verdad desabrida, que aparece en los diarios independientes y que motiva la reflexión de la gente sensata.
El mayor peligro para los líderes son los cortesanos, explotadores de los egos, que filtran las realidades y construyen realidades de lentejuelas y medias verdades, que suplantan al mundo verdadero, duro y desagradable con el que hay que lidiar siempre. La realidad se escapa de las pantallas y se vuelve montaraz. Se hace difícil mantenerla en el mundo virtual al que nos han habituado las sonrisas de los candidatos.
Por ello hay que tener cuidado en el Imey, de no vender imagen, si no por el contrario que la imagen sea el reflejo de lo cotidiano . Aca en el continente africano debido a su pobreza, la mayor parte de sus habitantes no tiene acceso a la televisión, por ello la imagen no es tan importante como la fuerza de la palabra acompañada del testimonio. El pueblo Mafa, donde testimoniamos a Jesús, nos enseña cada día a descubrir en su sabiduría milenaria, el valor de la palabra como fuerza transformadora más allá de las apariencias físicas que la modernidad trata de mostrar a través de la imagen.( continuara .Lo cotidiano en el universo socio-cultural, en perspectiva de la cultura mafa, en el extremo norte de Camerún.)
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NOTICIAS BREVES
PARTICIPACION A TODA LA COMUNIDAD JAVERIANA DE YARUMAL
Monseñor Ugo Puccini Banfi Obispo de Santa Marta y su Presbiterio,
PARTICIPAN La inauguración de la Diócesis de El Banco creada por su Santidad el Papa Benedicto XVI y la posesión de su primer obispo Mons. JAIME ENRIQUE DUQUE CORREA, catedral de Nuestra Señora de la Candelaria.
Fecha: Sábado 25 de marzo
Hora: 10:00 a.m
El Banco, Magdalena, Colombia, 2006
NUESTROS MISIONEROS Y FAMILIARES ENFERMOS
Señora CULNARA DIAZ MEDINA, Tía del Padre JUAN CARLOS UPEGUI. Se encuentra en estado de gravedad. El P. Juan Carlos la acompaña, ella ha sido para él su segunda madre. Acompañamos a Juan Carlos en estos momentos de dolor y esperanza.
Señora LETICIA GOMEZ GUZMAN, Hermana del P. Jairo Gómez G, se encuentra en cuidados intensivos como consecuencia de la operación de un neurisma cerebral. Para nuestro Superior General y toda su familia nuestras oraciones por la pronta recuperación de Leticia.
Señor MARTIN EMILIO PORRAS VANEGAS, Papá del P. Martín Enrique Porras Roldán, sigue hospitalizado con un diagnóstico bastante delicado. El P. Martín se encuentra con su familia acompañándolos en estos momentos. También para ellos nuestro saludo y oraciones en el Señor.
Padre HERIBERTO CARDONA POSADA, se encuentra hospitalizado en la clínica SOMA, recuperándose de una intervención quirúrgica gastrointestinal. Lo acompañan muy de cerca sus hermanos y sobrinos. Nosotros pedimos por su pronta recuperación y lo animamos en esta prueba.
NUEVO PRESBITERO MXY
El próximo Sábado 8 de abril a las 10:00 AM, en la Basílica de San Miguelito, recibirá la orden del presbiterado de manos de Monseñor Germán Pabón, Obispo de Ambato Ecuador, el diácono WILLIAN GERARDO ROJANO MOYA MXY. William pertenece a la región Kenya Etiopia, donde seguirá prestando sus servicios misioneros como presbítero para la misión de primer anuncio. Damos Gracias a Dios por este nuevo sacerdote para el Instituto y saludamos muy especialmente a sus padres, don Carmelo Rojano y doña Carmen Luzmila quien ya goza de la presencia eterna en el Señor.
RETIROS ESPIRITUALES
Los miembros del CONSEJO GENERAL DEL INSTITUTO, entrarán en retiros espirituales la semana del 27 al 31 de marzo en la finca El Altico de Girardota. El tema elegido será el mismo de reflexión de este año: La comunidad de los Hechos de los Apóstoles. Pedimos a todos se unan a nuestra experiencia de oración.
RETIROS IGNACIANOS DE LA FAMILIA MAB
El P. Constantino Gutiérrez, desde del 13 de marzo pasado, orienta retiros ignacianos de Mes a un grupo de doce religiosas Teresitas y dos laicas asociadas al Instituto en la casa de Espiritualidad de Yarumal. Nos unimos a esa experiencia contemplativa de misión.
40 AÑOS DE FIDELIDAD EN EL SACERDOCIO MISIONERO
El pasado 19 de marzo, fiesta de san José, los padres ANTONIO BUITRAGO y MANUEL VALENCIA celebraron su aniversario número 40 de sacerdocio Misionero. Un saludo muy especial a cada uno de ellos, les agradecemos su fidelidad al compromiso misionero.
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