CELO MÚLTIPLE PARA LA GLORIA DE DIOS
ORDENACIÓN DEL NEOSACERDOTE Y MISIONERO
RAMIRO EFRAÍN RAMÍREZ ASANZA
Vivencia de las expresiones del celo Misionero
Algunos detalles para la memoria de este día, 26 de enero del 2008, tan significativo por la vivencia de la ordenación Sacerdotal de Ramiro Efraín Ramírez Asanza.
Quienes por primera vez llegamos a Balsas, Ecuador, tierra del NeoSacerdote Misionero, nos encontramos con gestos, actitudes y acciones que comunican un contagiante ambiente familiar humano y fraterno misionero, conjugado en un clima solidario que inspira ternura y compromiso.
Los integrantes del Año de Espiritualidad de las Áreas Andina y Colombo panameña, que tuvimos la oportunidad de ver, desde fuera, el suceso de la ordenación lo calificamos como presagio de continuación del espíritu y obra del “apóstol de las gentes”, por sucederse un día después de la fiesta de la conversión de San Pablo ¡Quiera Dios que así sea!
Un múltiple sentimiento se percibía. Un Ambiente de espíritu festivo y actitud solidaria, formado por los acompañantes, familiares y colegas, representantes de los movimientos y organizaciones de la Parroquia y sociedad civil, personas de su patria - matria chica y amistades cercanas. Olor a la tierra y a hogar acogedor donde Ramiro Efraín fortaleció sus alas familiares, espirituales, fraternas, intelectuales y apostólicas, para volar y llegar a lejanas tierras, más allá de las fronteras, a ayudar a construir la Patria Matria Grande, los “cielos nuevos y tierra nueva”, el Reino.
Bebimos el Celo Misionero como si se desbordara desde dos fuentes de las mismas personas, algo así como una fe caritativa y un amor fiel y esperanzador, conjugados para enternecerse, a la vez, de felicidad y de nostalgia. Dos realidades eran manifiestas, en todos y todas, contagiando gozo y pesar, fortaleza e interrogantes, de modo diferente, que denomino: el doble celo. Celo por el hijo y amigo de sus extraños, a quien gustarían retener; y Celo por Dios y su Obra Salvadora, que lo merece todo y lo necesita.
Se cumplió lo que nos pide San Pablo: ser el buen olor de Cristo. Es la manifestación de los discípulos, seglares y Sacerdotes, Misioneros, don de Dios para los Misioneros de Yarumal, la Iglesia y la humanidad, para la historia de Salvación en tres de los continentes.
De manera particular viví numerosos motivos de entusiasmo por los detalles y signos que se enseñorearon en el templo y los sitios de encuentro, en las calles y casas, en los diversos ambientes de Balsas y Marcabelli.
Realidades que hicieron volar mi espíritu y mente hacia el año 2001 cuando un grupo de entusiastas jóvenes caminaba por los espaciosos lugares y vivía los diferentes momentos del año de Espiritualidad. Es el grupo del que hacen parte quines hoy son motivo de alegría, del que terminaron doce, neoprofesos, de los que ocho acogieron la propuesta misionera del Instituto de Misiones Extranjeras de Yarumal, dieron su respuesta y hoy ven bendecidas sus aspiraciones y coronados sus esfuerzos con la ordenación sacerdotal en Colombia, Ecuador y Panamá.
Esta alegría también se refleja en otros lugares, porque esta cosecha del 2007 en el Instituto de Misiones Extranjeras de Yarumal ha sido de doce neosacerdotes, consagrados en y para África y Latinoamérica. Igualmente porque de los que pasaron por el año de Espiritualidad, y se retiraron del Instituto, hay tres que continúan su camino de preparación hacia el sacerdocio.
DISCÍPULOS Y MISIONEROS, DON DE DIOS para los Misioneros de Yarumal y para la SALVACIÓN DE LA HISTORIA MÁS ALLÁ DE LAS FRONTERAS, en tres continentes o en otros donde el Señor quiere enviarlos.
Ha sido una gracia del Señor la participación en las Ordenaciones: presencialmente en la de cuatro de los ocho del grupo, religiosa y espiritualmente en la de los doce del Instituto y de los 13 de la cosecha, fruto del contagio de celo misionero en todas sus dimensiones.
¡Qué encuentro y celebración gozosa y festiva en Balsas, motivada por el acompañamiento de un pueblo generoso, palpitante de fe, exultante de amor y heredero de una rica cultura que vibra y celebra la Vida, comunicando Paz y la Amistad.
Fiesta y algo más detrás de ella
El compromiso, la solidaridad, la ofrenda y el espíritu de donación.
A diferencia de repetitivos eventos folclóricos, de agasajos, académicos y sociopolíticos de los tiempos presentes, la atención se centro en la vivencia de la Ordenación como don de Dios y como compromiso con el Señor Jesucristo de vivir en comunión, en ágape con los pobres y en participación de su obra, de imitarlo y llegar hasta hacernos Cristo. Aquí fue como si se tratara de hacerse todos uno solo con el Ordenado y el Consagrante, uno con todos. Cada lugar y acontecimiento se sentía impregnado con la consagración sacerdotal: preparación de la Sagrada Eucaristía y celebración de la Ordenación; banquete de almuerzo y banquete de merienda familiar, uno y otra amenizados y enriquecidos con canciones y formas típicas; Primera Misa y solidaridad, expresada en la contribución económica para la misión de Kenya y en el espíritu misionero manifestado; en fin, todo lo vivido en la participación de la celebración y en todos los eventos.
Todo encaminado hacia el Ser y quehacer misionero, como discípulos del Señor Jesucristo, quien inspiró al Señor Builes para iniciar la obra misionera en Yarumal y para colocar como propósito fundamental la BÚSQUEDA DE LA SANTIFICACIÓN personal, para poder ayudar a santificar y salvar a muchos otros, a la humanidad. Hubo diversas expresiones y modos en los que se sentía y se gozaba de amplitud y un ambiente de amistad, de familiaridad, como si ya existiera una vivencia cotidiana. Contribuyeron mutuos esfuerzos para lograr que todo resultara muy bien. Y así fue ¡Gracias a Dios¡ Todos los asistentes tuvieron la experiencia y la oportunidad de estar y celebrar, vivir y festejar, sentir y considerarse desafiados a la generosidad y apoyo de una u otra manera.
Todos como que expresan: somos discípulos y amigos del Señor Jesucristo, fuente, centro y culmen de la vida del P. Ramiro y de todos los Misioneros, para que nuestros pueblos en EL tengan vida, escuchándolo: “yo soy el Camino la verdad y la vida”. Jn.14,6 El compartir de fe, alegría y desafíos, para asumirlos, de celo fraterno misionero, nos ha motivado a mirar con esperanza e impulsar la fe y el amor para superar todos los obstáculos. A recoger la energía cautivante del torrente del Amor, que fluye de la circulante Savia viva que cautiva y revive, y esparcir el polen de la Fe que fecunda y transforma en flores las riquezas de cada persona que se proyecta hacia los otros llena de la presencia del Señor Jesús.
En el ambiente, los hechos y los lugares recorridos, se respiraba este aroma que, en verdad, fue un testimonio y signo de esperanza. Pareciera parodiar lo acaecido a la Primera Comunidad: “tenían un solo corazón y una sola alma” Hch 2, 42 ss, lo que se expresó, entre otros, en los siguientes momentos:
Ensayo y ambientación en la víspera
Todos los organizadores, hombres y mujeres, estuvieron preocupados por los detalles del templo, la liturgia y la fiesta. Cada uno ejerciendo el papel de aporte, como una perfecta sociedad de comunión y participación.
Ordenación Sacerdotal
Los cantos, la ornamentación del Templo, los elementos para la consagración del Neopresbítero, pero sobre todo, el rostro alegre y saludable de las personas que llegaban y que recibían se confundían en uno solo.
El señor obispo consagrante, Monseñor Néstor Herrera, de la Diócesis de Machala y Presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, en su homilía hizo un recorrido por diferentes aspectos constitutivos del Sacerdocio, enfatizando en la imitación del Señor Jesucristo, en entregarnos, revestirnos e identificarnos con Él, en lo referente a la Oración, el servicio, el amor a la sencillez de vida, la Santidad y la vivencia de la Eucaristía, fuerza y esperanza en el ministerio sacerdotal. Recalcando que el Hijo de Dios, siendo Dios verdadero, “se despojo” de sus privilegios, y tomo la condición de esclavo - servidor haciéndose como uno de tantos. Y actuando como humano llego hasta aceptar el sufrimiento y someterse a la muerte y muerte en la Cruz” Fil. 2, 6 ss
Subrayaba que ningún apego lo limito para realizar el sagrado intercambio, sacrum commercium: asumió lo que era nuestro, para que pudiéramos recibir lo que era suyo, se hizo humano para devolvernos la semejanza de Dios y divinizarnos e invitarnos ya capacitados a ser Santos y a santificar. Ef. 4,22-26 Nos hacía alusión citando a S.S. Benedicto XI en su mensaje: “In Persona Cristi: Discípulos y Misioneros” de Junio de 2007: “… Cristo se ha puesto nuestros vestidos y nos ha dado sus vestidos… esta teología del Bautismo se repite de modo nuevo y con nueva insistencia en la Ordenación Sacerdotal. De la misma manera que en el Bautismo se produce un ‘intercambio de vestidos’… así también en el Sacerdocio se da un intercambio: en la administración de los Sacramentos el sacerdote actúa y habla ya “in persona Christi”, igual que en el testimonio de amar y servir. En nuestro apostolado debemos “tener en nosotros los sentimientos de Cristo Jesús.
Al vivir los sagrados misterios el sacerdote habla en la persona de Otro, de Cristo: En el testimonio de vida, en el asumir la cruz de la misión y en los Sacramentos… se hace visible lo que expresamos con nuestro “¡Presente!” en la consagración sacerdotal: estoy aquí, presente para que Tú puedas disponer de mí…” Ponernos a disposición de Cristo significa identificarnos con su entrega “por todos”; estando a su disposición podemos entregarnos de verdad “por todos”…
Invitó a asumir las indicaciones en dos aspectos específicos: que se tenga el celo y la humildad y, conjuntamente, el reconocimiento de los propios límites. De este modo nos sentimos movidos y comprometidos a andar hacia los pobres y con los pobres: los que carecen de la fe en el Señor Jesucristo, los excluidos los rechazados, los ancianos y viudas, los niños huérfanos y jóvenes los que están en los lugares más remotos carentes de recursos y posibilidades.
Banquete Almuerzo
Se realizó en la azotea de la casa cural de Balsas. Tozudamente se mostró la amistad para expresar con creces el cariño a Ramiro Efraín y su familia. La historia demostrará cómo desde los pequeños signos de cercanía hasta las manifestaciones de etiqueta comunican cariño, familiaridad y vida.
Conmemorar la Ordenación Sacerdotal fue de importancia singular para el presente y futuro de la Comunidad Cristiana de Balsas, para los MY en la Patria Ecuatoriana y para todos los que están vinculados con el manantial Misionero que sin límites ni fronteras comunica la presencia del Maestro.
Los banquetes almuerzo y merienda, fueron momentos especiales de contagio de vida y espíritu familiar misionero, ya que las personas presentes eran consientes de sus compromisos y responsabilidades, por lo que dejaban entrever que en el seno de sus hogares se formaron con espíritu cristiano misionero y que al pasar por los estamentos eclesiales y los centros educativos de la comunidad encontraron misioneros, profesor@s y otras personas que supieron respetar los contenidos con los que esta rodeada cada personalidad, igual que sus aspiraciones y creencias, lo que da como resultado la feliz realización de personas, como el Neopresbítero Ramiro Efraín, que son motivo de alegría para quienes se sienten parte de su realización y para quienes están mas allá, ya sea celebrando en la distancia o esperándolos para continuar haciendo historia juntos.
En la acogida cordial se confundieron el cariño fraterno y el respeto de amigos, compañeros, guías, maestros, colegas y servidores, para compartir el exquisito manjar mezclado con detalles amistad y de la cultura, con aires de amor de familia, con aroma de sociedad ecuatoriana y con espíritu de humanidad donde palpitaba siempre la solidaridad con los mas pobres y entre ellos los de Kenya y de los otros sitios de misiòn en África.
Es mucho lo que ha pasado o esta pasando, en la vivencia de esta celebración, pensando que el pueblo de Balsas sigue siendo el gran presente en la Primera y en todas las Eucaristías que celebre el P. Ramiro Efraín, por la forma como participaron de corazón.
Hubo un mas acá, la familia, la tierra y la patria matria, y un mas allá, los negros de Kenya, la misión, el Instituto y la Iglesia, realidad que pudimos percibir los presentes en este momento en el que se conjuga el llamado y la respuesta de la vocación, el amor a los de casa, a los suyos y a los que están más allá, es decir las expresiones que exige el celo misionero.
.Lo que hay que agregar es que con mucho agrado nos fue ofrecido y compartido el alimento, pero sobre todo la amistad expresada en acogida, familiaridad e inmenso cariño de la familia Ramírez Asanza. A quienes llegamos desde otros países, como Bolivia y Colombia, a participar de esta celebración nos sirvió para conocer y aprender algunos detalles del pueblo sencillo y amable de Balsas y del Ecuador, más que el glamour o la etiqueta.
Interrogantes para observadores desde el horizonte distantes:
Gracias a Dios, presente en las personas y en todos los pueblos y momentos históricos, por su bondad y misericordia expresada en quienes participaron de las celebraciones y momentos de estos acontecimientos.
Como acompañante que fui de los neopresbíteros en el Año de Espiritualidad, a comienzos de esta década, siglo y milenio, y como colaborador de la formación Javeriana en el Año de Espiritualidad integrado por la Áreas Andina y Colombo Panameña que hemos iniciado en el Seminario Javeriano en Sayausí, Cuenca, Ecuador, veo que es oportuno hacer un llamado o fraterna invitación a los que integramos el Instituto de Misiones Extranjeras de Yarumal, a todos los Misioneros que estamos en las bases y en los diferentes ministerios, tanto en las Áreas Andina y Colombia Panamá, como en el Área Africana y Asiática, a decidirse unos y a perseverar otros en la motivación y llamado explícito de vocaciones, a que redoblemos el esfuerzo para ser fieles en la respuesta al Señor, que confía y cuenta con nosotros, y en el buscar el crecimiento y el afianzamiento de las vocaciones en nuestros lugares de Misión.
Si en los tiempos del Señor Jesús y en los recientes del Señor Builes "la mies es abundante y los obreros pocos, hoy mucho más, por tanto felicitémonos por aceptar la propuesta del Señor y continuemos siendo buen olor de Cristo e insistiendo en obedecer al Maestro haciendo más discípulos y apóstoles para la obra del Reino.
· ¿Será que los ambientes de las fraternidades del Imey favorecen la perseverancia y motivan nuevas vocaciones?
· La formación en el Imey que capacita y despierta el espíritu de servicio ¿encontrará en los ambientes de los sitios de misión, donde los Neoprofesos a continuar su proceso formativo, acompañantes que los comprendan y apoyen?
· La tarea de la santificación para ser auténticos misioneros ¿es asumida y motivada por los que ejercen el servicio de autoridad en el Consejo, en las casas de formación, en las regiones, zonas, sitios de misión y fraternidades?
· A practicar la justicia y la solidaridad, el amor y la fraternidad, es a lo que nos ha llamado a participar el Señor Jesús, ¿será que nos preocupamos primeramente por sentirnos y ser familia, o por el contrario hacemos o dejamos que primen las disidencias o aspectos negativos?
· ¿De qué sirve ver signos o pedirlos al Señor o a los otros, si se continúa sirviendo a los intereses que van haciendo el quite al compromiso de estar siempre al servicio del proyecto del Reino?
¡SIRVAMOS CON ALEGRÍA AL SEÑOR, PARA QUE POR ÉL, EN ÉL Y CON ÉL LOS POBRES TENGAN VIDA!
P. Constantino mx
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