
ACTA DE REUNÍON
REPORTE 7
JUEVES 7 DE DICIEMBRE DE 2006
La eucaristía fue presidida por el P. Javier Osorno Gil, y preparada por la comisión de Vida Fraterna. Se invitó a los asistentes a compartir su aplicación del evangelio del día de la metáfora de la casa construida sobre roca.
La plenaria se inició con una lectura de un artículo de las constituciones Nº 3 y una oración.
Se informó sobre una reunión con la zona Andina para dialogar sobre la situación que se viene presentando en Ecuador.
Iniciamos nuestra discusión sobre los asociados laicos y sacerdotes.
La misión compartida es una realidad en todas nuestras regiones. Además estamos trabajando con las misioneras Teresitas y las hijas de la Misericordia en algunos países.
En Colombia se nota una resistencia para trabajar con los laicos. Se hace promoción para sacerdotes asociados con destino al África pero pocas veces para trabajar en Colombia. Recomendamos que los sacerdotes sean bien conocidos antes de enviarlos para no correr riesgos con personas que van y al poco tiempo se vienen.
En Ecuador creemos, dice el padre Alonso Guerra, que es muy corto el tiempo para asimilar esta experiencia con los laicos. La comunidad tiene que ir asimilando este proceso.
Los laicos en Panamá tienen fama en toda parte del trabajo. Esto se debe a Monseñor McGrath, que estuvo en el concilio. Se está promoviendo el compromiso de los laicos a nivel MAB.
En Malí decimos sí a los laicos asociados. Queremos unos laicos con profesionalización en algo que nos pueda dar la mano. Formados en Teología que puedan ayudarnos en la formación de los líderes, o que sean expertos en salud.
En el trabajo en Bolivia constato que las laicas asociadas hicieron un buen trabajo en Bolivia, pero hubo algunas dificultades y resistencias por parte de algunos de nosotros.
En Kenya y Etiopía hemos tenido experiencias muy positivas, no sin dificultades. La actitud que hemos tenido en Kenya es de mantener viva esta experiencia. Creemos que vale la pena trabajar e impulsar el trabajo de los laicos. La riqueza que nos comparten los laicos es muy grande. También hemos entrado en trabajo con las Teresitas en Kenya.
En Perú hubo dos experiencias con laicos y ambas fracasaron. Es importante que nos preparemos para trabajar con los laicos y que estos estén bien preparados para hacer la misión.
El Padre Amilcar nos invita a reflexionar sobre la preparación de los laicos, el enriquecimiento que estos pueden recibir al entrar en contacto con otras realidades que redundaría en beneficio nuestro.
Tenemos que afianzar la vinculación de nuestros laicos en el Instituto. Dentro de los laicos ha habido una trayectoria, y la señora Elifia, nos dice que el laico en el Instituto está reevaluando su aporte para darnos a conocer su trabajo. El Hermano Luis Alberto habla de su experiencia con los laicos y con los sacerdotes asociados, apoya la experiencia y nos invita a que hagamos un acompañamiento e información adecuada.
El padre Melquisedec nos dice que el papel del misionero de construir la iglesia comunidad local. Estamos promoviendo los laicos para que sean los constructores de su propia Iglesia.
El padre Manuel Valencia pregunta: ¿vale la pena asociar laicos al instituto? El padre Pedro Gómez constata a nivel del Instituto que hay apertura y se les está acogiendo, pero no estamos preparados en todos los lugares. Al principio de su sacerdocio trabajó con laicos y la experiencia fue enriquecedora. Tal vez falto claridad en cuanto al trabajo que iban a desarrollar. Eso nos muestra que hace falta más preparación.
El padre Orlando Osorio apoya y aprueba la presencia de los laicos asociados en el Instituto, teniendo en cuenta los perfiles y la preparación.
El padre Jairo Valbuena expresa su disposición y la del equipo de Costa de Marfil para trabajar con los laicos asociados.
El padre Luis Arturo expresa que el laico llega a prestar un servicio social. Una cosa es entrar como profesional y otra como evangelizador.
El padre Víctor Conrado insiste en la presencia de las comunidades misioneras. El carisma no es propiedad de nosotros los sacerdotes, por eso todos tenemos que abrirnos a la presencia de ellos en la fraternidad.
El padre Alonso Guerra percibe lo siguiente ante la pregunta: ¿Vale la pena asociar laicos a nuestro instituto? El padre insiste en que esta experiencia es muy de Medellín, pero en el Ecuador no tenemos nada de información. Vale la pena que se socialice la experiencia con los que estamos fuera de Medellín, para que algunos nos convirtamos y podamos tomar una decisión.
La señora Elifia Campillo, habla del proceso que se está llevando con el laicado, y desde su experiencia laboral nos hace ver la importancia del laico. Estamos de acuerdo en buscar espacios para socializar nuestra experiencia.
El padre Julio Giraldo nos recuerda que monseñor Valencia tuvo una gran intuición y fundó la USEMI.
El padre Nelson nos invita a considerar esta situación de iglesia, a mirar el proceso que se ha llevado en el instituto y considerar la distinción del trabajo con laicos en nuestras misiones donde formamos la Iglesia Particular; y la asociación de laicos al Instituto, como una forma de participar nuestro carisma a los laicos.
El padre Melquisedec nos cuenta su experiencia positiva con los laicos en Etiopía.
El padre Jairo Gómez, leyendo las constituciones, nos muestra como el instituto hace un llamado desde hace más de 30 años para trabajar con los laicos. El llamado es a asociar sacerdotes y laicos para permitir que se asocien a la misión de la Iglesia.
El padre Avelino habla de su experiencia en Kenya. Ha pedido ayuda e información a Colombia y han investigado y consultado otras experiencias. Habla de los errores que se han cometido en la experiencia de los laicos y están haciendo lo posible para enmendar los errores.
El padre Avelino habla de los prejuicios que impiden que aceptemos los laicos.
El padre Javier habla de la providencia de Dios y de la necesidad sana de la presencia de los laicos en el Instituto.
Sacerdotes asociados
Mi experiencia en Ecuador, dice el padre Gustavo Mejía, ha sido buena. Encontré dos sacerdotes trabajando en nuestro medio y la experiencia se vio útil, aunque los asociados trabajan más al estilo diocesano.
El Padre Asociado Jorge Miranda, delegado de Angola, habla de su experiencia como asociado. Su espíritu misionero lo ha tenido siempre y lo recibió directamente del padre Asociado, Carlos Crismat, muerto en Angola.
El padre Jorge tuvo una experiencia en Buenaventura que le sirvió mucho para su futuro apostolado. También tuvo la oportunidad de estar en la casa central donde pudo conocer mucho sobre los misioneros y una orientación general del Instituto con lecturas propias para ello.
El no pidió ir a ningún país en particular, solo lo acompañaba su disposición para la misión ad gentes. El padre Jorge habla de su experiencia, de su optimismo
Laicos asociados.
Se constata apertura a nivel general, pero hay resistencias en lo concreto de disposición para trabajar con ellos.
Además, se enfatiza la necesidad de abrirnos a la asociación de laicos, con una formación y sin exportación de laicos. Se promueve la asociación a nivel local.
La asociación se realiza en convenios, contratos y en el campo de misión.
Animación Misionera
El padre Javier habló sobre la experiencia de integración entre pastoral vocacional y formación. El padre Jairo Hernán nos pide que hablemos de lo que hacemos en las distintas áreas con el fin de enriquecer nuestra experiencia en Colombia. El padre Luis Arturo nos invita a que miremos el trabajo que esta haciendo la animación misionera en cuanto se refiere a la atención a las familias, a la animación del pueblo de Dios.
El padre Amilcar nos habla de las experiencias de animación misionera de Bruselas y New York. La casa de Bruselas es una casa MXY que nació como iniciativa del Área Panafricana. El objetivo de esta casa es: buscar ayuda financiera para los proyectos que tiene el Instituto, Además es una casa para los misioneros que van de paso y para los que están estudiando.
Están descubriendo los organismos que pueden ayudar. Se esta formando una asociación que tenga representación ante el gobierno Belga y Europeo para poder presentar los proyectos ante estos organismos. El padre Amilcar enviará la información económica cada 6 meses.
El padre Julio Guzmán habla de su trabajo con los bienhechores de la comunidad. Los ha visitado, les envía diplomas, se les envía la revista de misiones y ha tratado de hacer su trabajo con mucha honestidad. El padre Alonso Guerra habla de la animación misionera en el Ecuador. La animación se ha reducido a la recolección de dinero. Hay un encargado de la pastoral vocacional. El padre Gregorio está haciendo esfuerzos para acomodarse a este programa que vincula a todas las comunidades presentes en el Ecuador.
En Bolivia nos dice el padre Julio que el padre Albeiro Montoya está haciendo la animación misionera y la pastoral vocacional. Tiene círculos misioneros en los distintos lugares de Bolivia. El padre Julio nos dice que los misioneros están trabajando en la CBR y poco a poco se van cosechando los frutos de la animación que se ha hecho. En la paz y en Cochabamba hay muchas gentes que colaboran y se van acerando al trabajo de los misioneros.
En Panamá nos dice el padre Darío Cardona, que el padre Libardo está haciendo un muy buen trabajo vocacional, que ya venía haciendo el padre Omar Marín. En el Vaupés no hay un programa establecido pero se está trabajando por las vocaciones autóctonas.
En Costa de Marfil, nos dice el padre Jairo Valbuena que no tienen un directo responsable de la promoción vocacional, en cuanto a la animación misionera acogemos un diácono de la arquidiócesis de Abidján y les presentamos un estilo de vida diferente a lo que ellos ven en su arquidiócesis.
En Perú se trata de hacer la animación misionera en el Vicariato y cuando salen a la ciudad. En cuanto a la promoción vocacional han tenido algunos candidatos pero no han perseverado. En Etiopía se hace animación Misionera poco a poco.
El padre Eyder habla de su experiencia de animación Misionera en Abidján en donde los sacerdotes se mostraron reticentes a permitir este trabajo de animación misionera de la comunidad local. En Malí haremos promoción cuando recibamos la parroquia. El padre Eyder habla de lo que ha escuchado del padre Carlos con respecto a la promoción vocacional. Se ha sentido muy solo y muy pocas posibilidades de hacer equipo con el padre Humberto Goytia. El padre Omar dice que hace la animación misionera y la promoción vocacional.
El padre Constantino da un pequeño reporte de la animación y promoción en Colombia. El trabajo del padre Omar en Medellín integra. En otros lugares no ha sido tan fácil, dado el estilo de las personas. Hay algunas dificultades en las parroquias colombianas, pues algunas comunidades utilizan sus propias parroquias para hacer la animación. El padre Jairo habla del buen trabajo que se venía haciendo en pastoral vocacional y animación misionera. Algunos cambios afectaron profundamente el rendimiento de estas actividades.
El padre Julio nos dice que influyen mucho los medios de comunicación para que las personas de buena voluntad se concienticen sobre la responsabilidad misionera. El padre Víctor nos habla de la animación misionera en Kenya. Se está hablando en algunas parroquias y se empezará a hacer animación en algunas parroquias a partir de Marzo del año 2007 con motivo de los 25 años de presencia misionera javeriana en Kenya.
El padre Javier nos invita a profundizar en la crisis de la animación misionera y promoción en Colombia. El padre Jairo Hernán acepta que hay algunas dificultades que se están tratando de solucionar. El padre Orlando Serrano se encargará de los medios de comunicación del Instituto. El padre Damián Chavarría será el encargado de los asociados laicos y sacerdotes.
El padre Felipe habla de la revista. El mayor problema ha sido la coordinación del mantenimiento de la revista. La economía se encargó de ese fondo pero ha fallado la promoción de la revista. Esta se ha sostenido con los aportes que se envían de New York y con aportes del fondo de la economía general del Instituto. Ojala que todos hiciéramos esfuerzos por promover la revista. El problema entre animación y promoción ha sido problema de dinero. La economía para acabar estas situaciones antievangélicas se pidió que presentaran proyectos separados.
Constituciones
Las constituciones están bien diseñadas. Algunas hay que reformarlas y adaptar otras, pero sobre todo el directorio debe ser renovado. El padre Julio sugiere que debe haber una comisión permanente que revise y estudie las constituciones. El padre Javier Osorno apoya.
El padre Jairo Valbuena dice que las constituciones impiden que se tenga bienes a nombre del Instituto. Estos artículos hay que revisarlos.
Sobre las constituciones el padre Manuel dice que hay un vacío desde hace cuatro capítulos. Cada gobierno le ha dejado las reformas al siguiente consejo. La Santa Sede es la única que tiene autoridad para aceptar o no los cambios en las constituciones. El área parece haber reemplazado al departamento, pero no es lo mismo, ni siquiera tiene un director. Ojalá de esta asamblea naciera la comisión constituida para la reforma de las constituciones, sugiere el padre Manuel Agudelo Mejía.
El padre Eyder José dice que el libro de las constituciones es muy poco consultado y sugiere que lo consultemos más. Ha habido un tiempo de estudio de las constituciones. Hay que organizar el estudio de las constituciones, se hace el organigrama, se renueva la literatura y se pide permiso a la Santa Sede para hacer la reforma.
Cuando la sexta asamblea se pidió permiso para cambiar la nomenclatura y denominación de algunos términos como superior y coordinador, la Santa Sede estudia y acepta o no acepta. Hay también necesidad de revisar y estudiar muy bien el tema de los hermanos en las constituciones. En las Asambleas según las constituciones participan los que tienen promesa perpetua y hay que definir si personas que no tienen una promesa perpetua pueden participar en estos actos de gobierno.
El padre Alonso dice: “prefiero que andemos dentro de unas constituciones aprobadas aunque deficientes que con unas constituciones ad experimentum”.
El padre Melquisedec propone que se constituya la comisión, se haga el estudio y se envíen las propuestas a Roma.
Comisión de Vida Fraterna y crecimiento humano:
Leemos el artículo 35 de las constituciones. Sobre la conformación de una fraternidad en donde se respete la individualidad de las personas.
Objetivo: en este sexenio nuestra prioridad será acompañarnos mutuamente para buscar el crecimiento humano y fortalecer las fraternidades misioneras.
Después de escuchar el informe de la comisión se dio lectura a algunos mensajes venidos de distintas partes: Bolivia, Buenaventura, Camboya, Camerún.
El padre Jorge Iván Acevedo Tabares piensa que la deserción es un punto muy importante. Además sugiere el padre tratar el fenómeno creciente del homosexualismo en la comunidad. El cumplimiento de la castidad entre nosotros que hace que algunos misioneros tengan hijos regados. El sentido de autoridad cuando se cambia el término superior por coordinador.
Al tratar el tema de las deserciones el padre Gustavo Mejía dice que es imposible conocer las razones de la salida de algunos miembros del Instituto.
El padre Manuel insiste que algunos sacerdotes que se salen por problemas de celibato es su deficiencia en la vida espiritual. Hay algunas causas que son más o menos claras.
El padre Jorge Gómez piensa que no podemos hablar con conocimiento de causas, quizás los superiores son los únicos que pueden tener conocimiento. El por qué es muy difícil conocerlo. Qué nos está faltando que no llene las aspiraciones de algunos hermanos que prefieren retirarse.
Tal vez en la formación hubo algunas deficiencias.
El Padre Amilcar dice que la mayoría de los que se han retirado siguen siendo sacerdotes y están trabajando muy bien. Por qué se retiran?
En el caso del padre Oswaldo Oquendo, dice el padre Julio Martín Giraldo, es que él no se siente para el primer anuncio.
El padre Felipe informa de las atenciones que se han tenido con los miembros del Instituto que quieren retirarse.
Pero el problema dice el diácono Yaicinio Tobón Muñoz, no es solo la deserción de los sacerdotes sino incluso de los seminaristas. Es necesario hacer procesos de sinceridad y ser capaz de evitar roscas en la formación. A veces se conciente tanto a personas que no tienen vocación en lugar de ayudarlos al discernimiento vocacionales.
El padre Jairo Alberto Valbuena quiere hacerle eco a una sugerencia de nombrar una comisión que vea el por qué de tantas deserciones. Quizás se diga que son causas personales, que son problemas de Iglesia universal, pero si conociéramos las causas podríamos ayudar a algunas personas.
El padre Jorge Bohórquez dice que este problema de la deserción no es nueva en el Instituto. tenemos que mirar nuestras deserciones y ver nuestras fallas.
El padre Eyder sugiere que se forme la comisión para estudiar los casos. La salida es el efecto de algo. Cuál es la vivencia comunitaria. Un estudiante que no tenga aptitudes para la vida comunitaria no debe permitírsele seguir adelante. El padre Eyder hablando de su experiencia personal, sintió la soledad, hubo apoyo de muy pocos compañeros, y sintió que el IMEY se le vino abajo.
El padre Daniel Omen dice que no hay que echarle solo la culpa a los formadores. Ellos pasan un informe al consejo General y se les da otra oportunidad y se ordenan y al poco tiempo se sale. Otros simplemente, cuando se les pregunta cómo van en su proceso, simplemente se escudan en la respuesta “Bien”. A veces se cierran y no dejan que se les ayude.
El padre Melquisedec dice que la deserción la toma la persona. Estamos trabajando por el reino de Dios. No por o para una persona. Generalmente cuando alguien se va, siempre tiene excusas, que la familia, que la formación etc. En el instituto hay gente inestable.
El padre Julio dice que los modelos que le ponían en el seminario eran los padres Gerardo Jaramillo y Hernán Tirado, quienes más tarde se retiraron. La persona que sale dice un motivo, pero la realidad es otra, generalmente no se dice toda la verdad.
El padre Manuel dice que debe haber unos criterios muy claros a través de la formación para que los jóvenes se vayan formando en el espíritu misionero. La fe, la espiritualidad y la Iglesia era lo que movía a los jóvenes en su vocación. El testimonio que dan los compañeros también es demasiado importante en la vocación de un misionero.
El padre Jorge dice que el problema de la salida de misioneros no es de vocación, sino la relación entre el proyecto personal y el proyecto comunitario.
El padre Javier hace un llamado para que nos toquemos el corazón. La salida de los miembros del instituto tiene además razones comunitarias. Cuando no somos fraternos contribuimos a la salida de los compañeros.
El padre Julio también quiere llamar la atención sobre la culpa que se le echa al que se va. Hay algo más profundo y más serio. Hay una responsabilidad colectiva. Esto es un fenómeno de la vida consagrada. Hay otras alternativas y por eso no podemos ser simplistas en considerar las causas. Si no hay una experiencia profunda de Jesús no es posible la fidelidad.
Hay causas de formación y discernimiento, de expectativas, de la persona humana, psico - afectivas, causas de globalización, aspiraciones personales etc.
El diácono Yaicinio dice que muchas de las personas sean o no sean formadores, pueden animar o desanimar a una persona. Una persona le decía que no servía para nada. Uno se pregunta cómo es posible que alguien se ponga a desanimarnos. La experiencia de fe nos ayuda a sobreponernos a los desánimos que puedan producirnos algunos comentarios de personas.
El padre Nelson dice que hay 14 personas que están por fuera del Instituto, 7 están en buenas relaciones. 2 se han perdido y no sabemos donde están. Con 5 hay relaciones conflictivos, de estos compañeros 12 salieron por dificultades personales. Algunas dificultades morales que les impide adaptarse a nuestra vida comunitaria, algunos tienen problemas afectivas, otros tienen problemas de personalidad que les impide adaptarse a la vida comunitaria. A otros los determina el carisma. 4 de los 14 se han caracterizado por ser personas conflictivas desde que se ordenaron. 10 de ellos son personas que no tenían mayores dificultades en el período de formación y solo las manifestaron después.
El padre Jairo dice que pensaba que iba a detener la salida de misioneros a través de la gestión humana, pero no se logró. Hay una serie de razones que se enumeran en opciones y líneas de acción en la preparación para la X asamblea.
El servicio de autoridad en el Instituto
El padre Amilcar dice que el superior no puede resolver todos los problemas de la comunidad. El padre Orlando dice que nosotros los miembros a veces pensamos que los superiores son los únicos que solucionan y descuidamos las instancias. Hacemos de los pequeños problemas cosas inmensas. Sigamos los conductos regulares.
El P. Javier Osorno pidió tratar el tema los runrunes sobre un presunto autoritarismo del P. Jairo. El P. Jorge Iván Acevedo Tabares expresa que también ha oído que el consejo está al servicio del P. Jairo. El padre Javier propone el desarme. El P. Luis Carlos ratifica que es verdad que el consejo está al servicio del P. Jairo.
El padre Eyder dice que es bueno mirar el servicio de autoridad pero también el sentido de obediencia.
El padre Luis Carlos dice que el padre Jairo es apasionado y cuando está convencido de una cosa la defiende. Nunca actúa con mala voluntad. Se deseo es servir al instituto.
El padre Manuel dice que al empezarse la división por áreas, una de sus ilusiones era que habría más soluciones en las áreas pero el padre Jairo tiene que ir a Asia, África, a distintos países de América. Tenemos que seguirle trabajando al proceso de seguirle trabajando a la capacidad de dedición de los mandos medios.
El padre Melquisedec dice que Jairo puede tener algunas equivocaciones, pero defiende el consejo. El padre Melquisedec reconoce la gran capacidad humana que el consejo tiene y su entrega y el testimonio de vida. La experiencia de Camerún en los últimos años ha sido de acercamiento. En el Camerún ha habido una experiencia positiva. En el consejo hemos encontrado cercanía. Los misioneros de Camerún ha entrado en dialogo con el superior y consejo.
El padre Gustavo dice que el superior tiene que tener autoridad. La otra parte es la nuestra que hay cosas que tenemos que hacer y no hacemos. El padre Víctor Conrado habla de la realidad que se vive en Kenya en donde le dijeron a él como superior regional que era muy autoritario y Jairo le dijo que había que tener criterios que con la variedad de caracteres hay que ser fuerte.
El padre Avelino piensa que ha habido apoyo del superior y del consejo y por el contrario lo que queremos es echarle la pelota a Jairo para justificar nuestros problemas personales.
El padre Jairo y su consejo tienen claro para donde vamos y él nos está exigiendo. No le chutemos la pelota a Jairo aceptemos la autoridad. La señora Elifia Campillo dice que una cosa es el autoritarismo y otra cosa es la autoridad. En el padre Jairo hemos encontrado autoridad pero no autoritarismo.
Costa de Marfil tal vez hemos tenido mas diferencias, pero hemos dialogado y nuestro problema es la falta de personal y hemos expresado lo que hemos sentido. La diferencia ha sido a nivel de estudiantes y personal.
El padre Julio expresa que el consejo ha estado unido y son fieles a la cabeza. A algunos miembros de la comunidad no les ha gustado el Padre Jairo desde el principio pero eso es normal en cualquier institución.
El padre Eyder dice que el hecho de disentir en algunas cosas, no significa que estemos en contra de la autoridad. Se discuten dos principios. La autoridad y la obediencia deben ir juntas. Hay diferencia entre autoridad y autoritarismo. \
El fenómeno del homosexualismo y sacerdotes con hijos
Se deja este tema para debatirlo el día de mañana.
En horas de la noche se inició la celebración de las Bodas de Plata del P. Luis Carlos Fernández, presente en la Asamblea.